Mis vecinas Hackers

Primero contaros que Hacker  es una persona que aprende  como funcionan las cosas y luego  si puede, las mejora o las cambia.

De porque se usa esta palabra para criminalizar, es de lo que quiero que vaya este post. Mucho mejor te lo cuentan las vecinas de Autodefensa Informática .En Radio Almaina. Por cierto si estas pensando en donar en algún proyecto, ellas aceptan madrinas y hacen un curro imprescindible.

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Mi 65 edición del Zinemaldia

Un año más, la vida me regala poder estar en el Zinemaldia. Es un privilegio bello por el que estoy agradecida.

Este año quiero hacer una mención a las personas que hacen que sea posible.  Más de 600  personas que curran más allá de la obligación. Un festival donde el trabajo de  las voluntarias es imprescindible. Donde todos los puestos son importantes. Desde las personas que cuidan de los accesos, a las que proyectan las películas. Las personas de producción que están todo el día de aquí para allá, las que atienden las redes sociales, las que graban lo que ocurre para poder hacer vídeos. Las que fotografían el minuto a minuto.  Las que ponen la alfombra roja, las que atienden a las invitadas. Las que conducen los coches. Las que hacen los contratos y las cosas administrativas. Las que subtitulan para que todas nos entendamos, las que traducen simultáneamente para acercarnos a nuestras estrellas. Las que seleccionan las películas. Las que coordinan y dirigen los departamentos. Las que manejan los ceros y unos en esta era digital.  Las que hacen la web (gracias a la cual estoy aquí).

Espero no dejarme a nadie porque de verdad pienso que es un curro de equipo, en el que si no están todas no funciona.

Las prisas y las exigencias del directo no nos dejan ver el trabajo tan maravilloso que se hace.

A todas y cada una de las personas que ponen su ilusión en que las ediciones salgan, muchas gracias.

Os cuento lo que he visto y lo que me ha parecido. Como todos los años ya os digo que no soy una buena critica de cine, ya que me parece un trabajo muy difícil,  hacer películas, por lo que merece todos mis respetos.

Además creo que las críticas de pelis no tendrían que existir, porque lo que a mi no me llega, puede que a ti te parezca una obra maestra. Todas las películas merecen ser vistas aunque sea solo para ser olvidadas.

En la web podéis ver Fotos, Videos, Ruedas de prensa. Y como no el Palmares. Casi como si estuvierais en San Sebastián.

Un aviso, este año he descubierto que al cine le exijo, para decir que me gusta, que no perpetúen estereotipos dañinos. Así que no os fíes mucho de estas críticas cinematográficas. Ya que no tengo muy claro que sea justo lo que le pido a las películas.

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Nuestra vecina, la tortuga.

Ayer llego una alarma de apoyo mutuo para una vecina en Lavapiés.En este caso era una tortuga que había caído desde una terraza.  Estaba mal herida así que el dispositivo de sororidad se disparó. Y hablo de sororidad porque fueron los colectivos feministas,  El bate morado y Vecinas de Lavapiés las que activaron la alarma.

Hoy quiero rendir un homenaje a esta forma de vivir los barrios.

Pensar que todas importamos y que es necesario cuidar las unas de las otras por encima de las prisas, la precariedad o el individualismo.

Y hablo de precariedad porque curar a Bate ( nombre puesto a la tortuga de forma transitoria, para hacer ficha en la veterinaria) costaba 80 euros. Pero las vecinas, aun sin tener el dinero, pensaron primero en su recuperación y después en como recolectar esa pasta.

Y así fue como llego un mensaje alegre pero contundente de recaudación.

La buena noticia, es que la human@ que vive con Bate, cuando regreso a casa y vio lo sucedido, fue rápidamente a por ella y se hizo cargo de todo. Y nos llegó este mensaje.

 

URGENTE!!!

Bate ha encontrado a su human@ así que se cierra el crowdfunding.
De parte de Bate y las bateadoras damos las gracias a todas las compas que os preocupasteis por Bate.

Le queda un mes de antibióticos pero ya está bien y feliz.

Gracias a todas! 
#Pásalo

Este es el barrio donde yo quiero vivir. Donde todas importamos y donde el apoyo mutuo sea lo que nos salva la vida.

Gracias Bate Morado y Vecinas de Lavapiés por cuidar de la vida.

 

Cultura de la violación y “linchamientos” en Lavapiés

Recientemente, hemos recibido por wasap y redes sociales una denuncia en la que se acusa al dueño de un bar de drogar a una mujer para violarla (sumisión química) Esta denuncia, que incluye la cara del tipo en cuestión, se ha movido bastante y ha provocado una gran indignación entre un grupo grande de personas. Otra gente,sin embargo, e igual que ocurre cuando se hace pública una denuncia de este tipo, ha preferido cuestionar lo denunciado. A pesar de que las actitudes machistas y babosas de este individuo son de sobra conocidas en el barrio (a raíz de este hecho vamos conociendo más casos de acoso y baboseo en este bar, aunque por desgracia no es el único local en el que se dan estas actitudes) Siempre que se denuncia públicamente algún tipo de agresión machista, sexual o de otro tipo, además de enfrentar la agresión sufrida, nos toca enfrentarnos al cuestionamiento público. Sin excepción, hay siempre alguien (alguienes) que duda de nuestra palabra y también de nuestra respuesta, que “si esta no es la mejor forma de hacerlo”, que “porque no ha denunciado a la policía”, etc. Pese a que diferentes estudios apuntan que sólo entre el 7% y 10% de agresiones sexuales son denunciadas, cuando la denuncia existe se cuestiona si será o no cierto. Estas agresiones son perpetradas en su inmensa mayoría por varones, sin embargo resulta más fácil empatizar con el supuesto agresor que con la superviviente de la agresión. Las agresiones sexuales a mujeres, niñas y niños, son el único delito en el que la principal sospechosa es la denunciante, ¿no os resulta escalofriante? Frivolizar sobre la agresiones sexuales, culpar a la víctima (estaba borracha, es vengaza, está loca) o justificar al agresor (es un linchamiento, pobre chico, es que estaba borracho) es lo que se llama “cultura de la violación” y es precisamente esta cultura la que permite que las agresiones sexuales sean tan comunes y tan poco denunciadas. Es por este motivo, que cuando se produce una  denuncia gracias a la valentía de la superviviente, y probablemente al apoyo de su entorno, lo último que debemos hacer es cuestionar el método de sacarlo a la luz, trabajamos con lo poco que tenemos y llegamos a donde llegamos. Cuando una mujer, con todo este mecanismo en contra, hace pública su agresión, busca justicia pero principalmente busca que no le pase a nadie más. El número de violaciones que suceden y no se denuncian, hacen que lo más seguro ante estos casos sea apoyar a quien denuncia, ya que la probabilidad de que sea mentira realmente es mínima (es la cultura de la violación la que nos hace pensar que puede serlo, no las estadísticas ni la realidad). Hay quien dice que no le gustan los “linchamientos”, a nosotras tampoco, pero desde luego lo que nos preocupa es que ocurra una violación más. Queremos una vida libre de agresiones machistas y estamos trabajando por ello, ¿estás con nosotras? 

Fdo: Vecinas de Lavapiés